domingo, 18 de marzo de 2012

Después de la tormenta, ¿viene la calma?

Era alguien quien normalmente no tenía frío, y esta vez, estaba congelada. Era alguien que normalmente soplaba los problemas, y esta vez, los problemas son quienes le soplan a ella. Era alguien quien solía sonreír por cada cosa, por cada chorrada, tontería, una simple cosa y sonreía; esta vez, la sonrisa no salía ni a duras penas. Era alguien que veía la botella medio llena, la página medio llena, veía las cosas siempre positivas; esta vez, le costaba verlas, veía la página y la botella medio vacías. Era una persona que vivía una vida; esta vez, no sabe si es eso lo que hace, esta vez, no sabe si vive, o simplemente existe, permanece un minuto tras otro en este planeta. Esta vez no sabe si es un sueño lo que está viviendo, confunde realidad y ficción, confunde el sueño con la realidad, con la verdad, ya no comprende, no entiende, no sabe qué es lo que está pasando. 


Es alguien quien en estos momentos la realidad le hace estar confusa, o es el sueño quien la confunde, el caso es que su cabeza no sabe donde está, si aquí, allá, o más allá, o simplemente, si se puede decir que ''está''. 


Una mirada perdida, un suspiro, una lágrima, un llanto, un cúmulo de estos, todo en conjunto... siente una tormenta dentro de ella. El huracán que lleva es lo que sale en forma de suspiros; la lluvia, en forma de lágrimas; los truenos y rayos son esos llantos; y el viento paraliza su mirada provocándole esa mirada tan perdida e inmersa en otro lugar desconocido.


Es alguien que necesita recuperar algo que ha perdido, es alguien que necesita recuperar ese cariño, esas buenas sensaciones, esas sonrisas perdidas entre llantos y lágrimas... es alguien que necesita ese simple cariño, eso es muy complicado, de vez en cuando, pero cree, que con un abrazo, se puede ayudar, y en gran medida, porque un abrazo vale más que mil palabras...

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